En los últimos años se ha producido un aumento significativo en el número de empresas creadas. La necesidad de buscar nuevas alternativas de empleo y la inquietud por tener una empresa propia ha hecho que haya crecido el número de autónomos. Sin embargo, cuando se crea un nuevo negocio, puede hacerse como empresa o autónomo. Es decir, podría crearse una sociedad, una cooperativa o hacerse autónomo para trabajar por cuenta propia.

Cada una de estas formas tienen sus propias características, ventajas y desventajas. Para saber si ser empresa o autónomo es necesario tener en cuenta una serie de criterios. Entre ellos se encuentra la forma de financiación, las obligaciones o las responsabilidades. Pero hay otros factores que determinan qué es mejor en cada momento.

Factores que te ayudarán a saber si quieres ser empresa o autónomo

Uno de los criterios que se deben tener en cuenta para saber si se debe ser empresa o autónomo es la responsabilidad. En el caso de ser una empresa, la responsabilidad sería limitada. Es decir, el empresario respondería con el patrimonio empresarial. Sin embargo, los autónomos tienen una responsabilidad ilimitada. De esta forma, ante cualquier problema respondería con todo su patrimonio personal.

El modo y la forma de constitución de la empresa es otro factor clave para saber si se debe ser empresa o autónomo. En este sentido, tanto los costes como el tiempo de proceso son mucho más bajos para los autónomos que para las empresas.

En la misma línea se mueven los costes de gestión. Y es que a la hora de decidir si se constituye empresa o autónomo es necesario saber que los costes de gestorías son más altos para las SL. Así, los autónomos pueden beneficiarse de diferentes tarifas planas. Esto puede suponer un ahorro de más de 3000 euros.

Los impuestos a pagar son otro de los factores determinantes a la hora de decidir entre empresa o autónomo. Los autónomos tributan a través del IRPF, un impuesto variable. Por su parte, las SL tributan a través del impuesto de sociedades, un impuesto fijo en torno al 25%. Esto es importante tenerlo en cuenta sobre todo para las empresas con mayores beneficios que podrían verse abocadas a pagar grandes cantidades de IRPF.

 

By | 2018-03-23T11:19:37+00:00 marzo 23rd, 2018|Empresas|0 Comments

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